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La importancia de una divulgación seria y contrastada

Ni que decir tiene que la divulgación científica o tecnológica debe de ocupar un lugar importante en nuestra sociedad. Y es tarea de los medios de comunicación ofrecer una información lo más asequible posible a aquellas personas cuya formación técnica no les permite comprender totalmente los hechos descubiertos. Esto, desgraciadamente, no ocurre, buscando un titular sensacionalista y desechando cualquier mínimo rigor en la noticia. En esta entrada vamos a analizar un reciente “paper” publicado en la revista NATURE, cómo lo han tratado los diferentes medios y cómo en realidad tendría que haber sido un análisis riguroso del artículo publicado.

Por mi profesión, tengo que ser consumidor compulsivo de “papers”. Está en mi ADN profesional. Y por ese hecho tengo que estar alerta a las últimas novedades que se puedan dar en el “estado del arte”. Es algo complicado teniendo en cuenta que diariamente se publican cientos de artículos, unos en revistas de impacto y otros en páginas y blogs con menos importancia, además de aquellos que se pueden publicar en revistas y boletines de asociaciones científicas mundiales. El mundo del “paper” científico no es un mundo, precisamente, pequeño.

A veces llegas a un artículo de impacto gracias a los medios de comunicación, gracias a sus secciones técnicas y científicas. Sin embargo, últimamente estas secciones están dejando mucho que desear en cuanto a la presentación del artículo, a su relevancia y a lo más importante, qué representa realmente.

Como mi especialidad es el Electromagnetismo, recientemente he encontrado una serie de noticias con las que, en realidad, no sé qué quedarme. El “paper” en cuestión [1] está escrito por un equipo del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts, considerado como uno de los centros tecnológicos más prestigiosos del mundo), dirigido por el Prof. Tomás Palacios y en el que han intervenido un nutrido grupo de ingenieros y tecnólogos mundiales.

Este artículo muestra el diseño de una rectena que se puede usar para captar la energía electromagnética presente en la banda de WiFi (2.45 GHz, 5.8 GHz), mediante una antena flexible y un semiconductor de muy bajo perfil. Ante todo, lo que representa el artículo es la posibilidad de hacer antenas flexibles con espesores muy finos, con buena eficiencia, frente a las actuales rectenas usando semiconductores convencionales. En el artículo, los ingenieros han usado un semiconductor basado en el disulfuro de molibdeno (MoS2), un material muy usado en aplicaciones como lubricantes y refinación petrolífera. El hecho de que tenga una banda prohibida entre la banda de conducción y la de valencia hace que este material pueda ser usado en la construcción de dispositivos semiconductores como los diodos.

Sin embargo, el disulfuro de molibdeno tiene una movilidad electrónica baja frente a los semiconductores convencionales de silicio o arseniuro de galio, lo que limita la banda de frecuencias en el que se puede usar. Lo que los autores del “paper” han logrado es llegar a una frecuencia de corte usando este semiconductor como diodo rectificador de 10 GHz. Lo cual es un logro evidente. La cuestión es ¿cómo se trata en los medios este avance?

TITULARES SENSACIONALISTAS EN BUSCA DE CLICS

Pongo sólo dos artículos encontrados en los medios, como referencia, aunque por supuesto tenemos muchos más y casi todos han caído en el mismo sensacionalismo. El artículo de El Mundo [2] titula “Un científico español crea una antena capaz de convertir en electricidad la señal WiFi”. Si bien es cierto que el Prof. Palacios, además de ser español, es el director del equipo multinacional de ingenieros del MIT que han conseguido el logro del que hablaba antes, hay que indicar al redactor de la noticia que todas las antenas, desde que se utilizan, convierten la señal WiFi (o la de radio, o la de TV, es lo mismo) en señal eléctrica PORQUE SON SEÑALES ELÉCTRICAS. No son ectoplasmas, ni algo esotérico que viaja por el aire. Se generan mediante equipos eléctricos y por tanto, son susceptibles de ser captadas por otros equipos eléctricos. Si no, no habría comunicaciones inalámbricas como las que llevamos emitiendo desde que Hertz hiciera su primera transmisión radiada en 1887 (ya ha llovido desde entonces). El titular, que también reproduce Vozpopuli [2] con la misma intención (y casi todos han reproducido lo mismo), demuestra que no se ha hecho una verdadera revisión de estilo y menos se ha consultado éste con expertos en el tema.

El artículo de El Mundo parece que pretende ser una entrevista con el Prof. Palacios. Pasa lo mismo con el de Vozpopuli, aunque dudo mucho que ningún medio español haya acudido al MIT a entrevistar al director de este equipo de tecnólogos. Más bien creo que están usando alguna entrevista realizada al ingeniero y de esa forma desarrollan la noticia. Aunque la proximidad de la publicación del “paper” en Nature (todo se publica el mismo día 28 de enero) me muestra que habrán buscado una publicación americana y habrán traducido con el Google Translate. No sería la primera vez.

En el artículo de El Mundo hay una frase que todavía rechina en mis oídos: “Los ingenieros han conseguido desarrollar una antena que captura las ondas electromagnéticas, incluidas las que se transmiten en una conexión inalámbrica, en forma de corriente alterna”. Habría que decirle al autor que todas las antenas son capaces de capturar las ondas electromagnéticas, INCLUIDAS LAS QUE SE TRANSMITEN EN UNA CONEXIÓN INALÁMBRICA PORQUE SON ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS. De hecho, su router inalámbrico tiene antenas, ya sean externas (ésas se ven) o internas (para verlas hay que desmontar el equipo). Pero toda onda electromagnética radiada se capta con antenas, no sólo la WiFi, sino la radio convencional, la TV y las señales de satélite.

Vozpopuli tampoco trata con rigor el “paper”. Iniciando con un “Imagine un mundo en el que los teléfonos móviles, los ordenadores portátiles y el resto de dispositivos se cargaran sin baterías y de manera remota”, cometen un despropósito del tamaño de un camión: si los móviles no tienen baterías… ¿qué vas a cargar? Lo que se cargan son las baterías, la electrónica de un móvil necesita una alimentación de DC para poder funcionar y eso se lo proporciona la batería. Y ya hay cargadores inalámbricos para móviles, usados precisamente para cargar la batería. Lo que pasa es que esos cargadores se basan en acoplamientos inductivos en campo cercano y no en la energía radiada en el espacio libre. Lo coherente hubiese sido decir Imagine un mundo en el que su móvil no tenga batería y se alimente a través de la emisión de radio presente en el espacio. Muy futurista e hiperoptimista (mucho tienen que bajar los consumos de los móviles para poder alimentar con energías tan bajas los dispositivos electrónicos que contienen), pero por lo menos se ajustaría más a lo que es el “paper” publicado.

Otro de los despropósitos de Vozpopuli se da cuando dicen que los dispositivos capaces de convertir ondas electromagnéticas de corriente alterna en electricidad se conocen como “rectennas” y hasta ahora eran rígidas y basadas en materiales demasiado caros para producirlos a gran escala. Que son rígidas, es cierto, pero que están basadas en materiales demasiado caros para producirlos a gran escala es una patraña. La mayor parte de las rectenas que aparecen en los cientos de “papers” publicados mundialmente suelen ser semiconductores de uso general, y bastante más baratos que el tratamiento industrial del disulfuro de molibdeno como semiconductor. De hecho, no hay semiconductores electrónicos en el mercado industrial hechos con disulfuro de molibdeno, por lo que, por ahora, la tecnología desarrollada en el MIT, hasta que no se logre un escalado industrial, es como los coches de Elon Musk: caros, con poca autonomía y con plazos de entrega al cliente de eones.

Pero El Mundo no le anda a la zaga cuando dice que en concreto la antena ha llegado a producir unos 40 microvatios de potencia, expuesta a niveles de potencia típicos de las señales WiFi -en torno a 150 microvatios-, una cantidad que según los autores es más que suficiente para iluminar una pantalla de móvil o activar chips de silicio. Aunque de momento son prudentes, sus creadores esperan que la nueva tecnología se pueda materializar en los próximos años. Sí, 40 μW pueden mantener en modo SLEEP un microprocesador sin consumir la batería del dispositivo móvil, permitiendo que se active cuando se necesita usar (entonces tirará de la corriente de la batería), pero para nada será suficiente cuando se quiera activar el amplificador que tiene que emitir la señal GSM, con un pico de emisión de 4 W. Ahí, los 40 μW son como tratar de subir 1000 veces seguidas el Everest. En este caso, lo más lógico es indicar que se obtiene una eficiencia bastante alta con señales muy bajas, ya que si la señal generada en la antena por el campo radiado por un router WiFi es 150 μW (-8,2 dBm) , la eficiencia es del 27% y eso se logra en las rectenas actuales de silicio y arseniuro de galio.

En fin, el tratamiento dado a la noticia es un cúmulo de incorrecciones que se podrían haber solventado publicando la noticia al día siguiente o incluso con dos días, pero bien publicada y con un lenguaje cercano al profano, pero asesorado por un técnico. Mi lenguaje es demasiado técnico y es labor del periodista traducirlo a un lenguaje entendible por su público, no acostumbrado a temas técnicos.

COMO SE DEBERÍA HABER TRATADO LA NOTICIA

Para tratar la noticia en la justa medida, primero hay que leerse el “paper”, para comprender lo que en realidad se ha logrado. En realidad, el “paper” no presenta sueños etéreos de un futuro en el que las paredes de casa van a ser enormes antenas. Con su lenguaje técnico, muestra una serie de experimentos realizados sobre una rectena hecha en perfiles flexibles, y esto es un logro porque los materiales que se habían usado hasta el momento para hacer rectenas flexibles no llegaban a la frecuencia de corte a la que han llegado los tecnólogos del MIT. Con este logro, se puede captar la señal eléctrica que hay en el ambiente y lograr optimizar el consumo de baterías, de modo que el móvil no quite carga a la batería mientras está en modo SLEEP, y estas rectenas pueden ser integradas en dispositivos móviles en las próximas generaciones.

Obviamente hay que procesar debidamente el MoS2 para conseguir el escalado industrial necesario, ya que antenas en formato flexible se fabrican en la actualidad y hay para todos los gustos: de banda estrecha, de banda ancha, multibanda, etc. Pero aunque en los artículos hablen de que con esta tecnología ya no necesitaremos extraer litio para las baterías, hay que recordar también que el disulfuro de molibdeno es un mineral y hay que extraerlo de la tierra, que no crece en los árboles.

Por supuesto que felicito al Prof. Palacios y a su equipo por el logro conseguido, recordando también que la ciencia no tiene nacionalidad y que no es una competición. Tampoco es bueno tratar estas noticias como si hubiese ganado Nadal un Grand Slam o Alonso las 24 horas de Le Mans. El equipo es multinacional como todo lo que se hace en el mundo investigador: recurres a los mejores, sin importar la nacionalidad, porque sus resultados contribuyen al cuerpo del conocimiento y al estado del arte.

REFERENCIAS

    1. Zhang, Xu et al.,”Two-dimensional MoS2-enabled flexible rectenna for Wi-Fi-band wireless energy harvesting“, Nature, Ene. 28, 2019, DOI: 10.1038/s41586-019-0892-1
    2. Herrero, Amado, “Un científico español crea una antena capaz de convertir en electricidad la señal WiFi“, El Mundo, Ene. 28, 2019
    3. Un ingeniero español crea la primera antena que convierte el WiFi en electricidad“, Vozpopuli, Ene. 28, 2019

La estadística y su correcto uso


importancia-graficos-estadistica_image007Una de las herramientas más usadas en la actualidad, sobre todo desde que tenemos máquinas que son capaces de computar muchos datos, es la estadística
. Se trata de una potente herramienta que, bien utilizada, puede proporcionarnos previsiones, sobre todo en sistemas caóticos. Dentro de este tipo de sistemas podemos incluir desde fenómenos atmosféricos a comportamientos de grupos humanos, aunque también se usa para resolver problemas en sistemas deterministas, cuando aparecen fenómenos no previstos que hay que corregir. En estos tiempos, el uso de la estadística se ha extendido a todos los ámbitos, si bien hay que responder a una clara pregunta: ¿de veras sabemos utilizarla? ¿O sólo extraemos las conclusiones que a nosotros nos interesan? En esta entrada voy a tratar de mostrar algunos términos que hay que tener en cuenta en la mecánica estadística y cómo se deberían interpretar sus resultados.

 Por estadística podemos entender dos cosas:

  • Es la herramienta matemática que utiliza conjuntos de datos numéricos, que representan sucesos, para obtener resultados basados en el cálculo de probabilidades.
  • Es el estudio que reúne y clasifica todos los sucesos que posean alguna característica en común, para que con esa clasificación se puedan extraer conclusiones.

En estas dos definiciones tenemos dos conceptos diferentes: el primero, la estadística como disciplina matemática mecánica, con unas reglas claras basadas en la clasificación y el cálculo de probabilidades. Una herramienta que casi todas las disciplinas humanas, ya sean científicas, tecnológicas o sociales, tienen que usar para extraer conclusiones.

Por otro lado, tenemos el estudio estadístico, que no es estadística como disciplina, pero que se suele utilizar dicho término para referirse a él. La segunda definición está englobada en la primera, porque el estudio estadístico es el recuento de determinados sucesos para extraer una conclusión. Por tanto, la estadística, como tal, no muestra resultados, sólo clasifica los sucesos. Sólo nosotros somos los capacitados para interpretarlos.

Una de las frases a las que suelo recurrir muchas veces, cuando alguien me blande estadísticas como hechos incontestables, es un estudio estadístico muestra que las personas comemos un pollo a la semana. Esta semana yo me he comido dos pollos y tú ninguno, así que te deseo que te siente bien el pollo que no has comido. Uno de los mayores errores que se pueden cometer es el considerar a la estadística como un hecho incontestable, cuando sólo son datos agrupados. El hecho, que puede ser incontestable o no, es la interpretación que podamos hacer de esos datos, y ésta puede ser errónea si no aplicamos las reglas mecánicas de la estadística. Estas reglas se encuentran en la Teoría de Probabilidades, donde se definen una serie de herramientas a tratar en la disciplina para lograr obtener mejores interpretaciones. Si estas reglas no son utilizadas, las interpretaciones pueden ser de lo más variopintas.

La importancia de la estadística es tal, que hasta los Estados tienen departamentos exclusivos para trazar los estudios, interpretar los resultados y poder actuar en función de los mismos. El problema radica en cuando se transmiten esos datos a la sociedad, cómo se transmiten, qué porcentajes de error pueden presentar, qué correlación existe entre los sucesos y que conclusiones extrae el que los maneja, que es el que conoce todos los datos y los ha interpretado. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la población no tiene porqué saber más estadística que la estudiada en las matemáticas de la ESO y el Bachillerato, y que la estadística es una mecánica mucho más compleja que contar las caras de un dado y asignar una probabilidad.

Los sucesos, lo único medible de la estadística

Los sucesos, en la estadística, son los datos que se quieren medir. Y los sucesos pueden ser de varios tipos: elementales, compuestos, seguros, imposibles, compatibles, independientes, dependientes y contrarios. Dependiendo de lo que se vaya a estudiar, hay que clasificar los sucesos, que es lo único medible de la estadística.

Los sucesos, de por sí,  no proporcionan conclusiones. Las conclusiones se obtienen de su clasificación. Y la clasificación, para que las conclusiones sean realmente resultado de un estudio estadístico, son fruto de pasar por las reglas establecidas en la mecánica estadística.

Un ejemplo de violación de las reglas estadísticas se pueestudiode ver en el reciente debate de 13-J, donde los cuatro líderes de los partidos principales son sometidos al juicio del público. Según la captura de imagen, uno de los líderes ya era ganador antes de que el suceso medible ocurriese.

En cierto modo, podríamos pensar que la foto está trucada, y es una posibilidad a tener en cuenta, pero teniendo en cuenta también  que dicha estadística no pasa por las reglas establecidas de la estadística, independientemente de que sea o no verdadera la foto, los resultados no se pueden presentar como un estudio estadístico y sus conclusiones posteriores no se pueden tomar como válidas, aunque a algunos les guste el resultado.

Es en este punto cuando la estadística toma su más siniestra utilización: manipulación de los resultados.

El incorrecto uso de la estadística: la manipulación

Debido a que la mayoría de la población desconoce las reglas establecidas para el estudio estadístico (definición de sucesos, tamaño de las muestras, criterios de medición, estimaciones sobre resultados, contrastes de hipótesis, etc.), aquí vuelve otra vez a aparecer mi frase favorita acerca del consumo de pollo por la población: se publican los resultados y no los criterios que han llevado a esos resultados, por lo que aparece un elemento de manipulación evidente, ya que se están utilizando los datos bajo criterios evidentemente orientados a conseguir una respuesta determinada. La estadística no tiene esa función, su función es proporcionarnos los datos para mostrarnos tendencias que permitan corregir aquellas cosas que necesiten corrección, o poder determinar resultados cuando los sistemas son caóticos.

falsa encuestaHemos visto lo que un periódico digital publica antes de tiempo, pero podemos ver otra encuesta en la que también se observa una clara manipulación, ésta cortesía de 13TV. En esta “encuesta” se pregunta a los telespectadores quién ha ganado el debate del pasado lunes. Recordemos que en ese debate había cuatro líderes políticos, y la cadena de la Conferencia Episcopal ha eliminado, de un plumazo, a dos de ellos.

Podemos entender que no son santo de devoción ni de los periodistas de la cadena ni de sus principales accionistas, pero teniendo en cuenta quiénes son esos accionistas, tendrían que pensar en cierto mandamiento que ellos deberían cumplir a rajatabla porque forma parte de su doctrina: “No levantarás falso testimonio ni mentirás”. Parece ser que aquí se vuelve a recurrir al maquiavélico principio de que “el fin justifica los medios”, pero no sabía que la Iglesia Católica española tuviese al célebre escritor renacentista florentino entre sus bases doctrinales.

Podemos poner más ejemplos de encuestas y estudios estadísticos sesgados, más orientados a obtener una respuesta en la población que a analizar un suceso concreto. Osea, se tienen las conclusiones y hay que crear un espacio de sucesos y unos criterios de medición que permitan llegar a esas conclusiones, lo que vulnera las reglas de la estadística y, por tanto, se convierten en mero discurso manipulador para generar un estado de opinión y no una interpretación acertada de la realidad.

La estadística tiene que ser fría

Así es, aunque seamos humanos y tengamos sentimientos y las cosas nos afecten, para hacer un estudio estadístico hay que librarse de juicios previos y de ganas de obtención de resultados que nos den la razón y que se ajusten a nuestros deseos. Los sucesos se deben de obtener mediante la fría medición, sin ninguna intervención sobre ella. Por eso, la definición del espacio de muestras y de los sucesos debe de ser independiente a nuestros deseos y afinidades. Si no es así, el estudio carece de validez y no proporciona nada más que consuelo o euforia, cuando no es engañarnos a nosotros mismos.

Otra cosa es la elaboración de conclusiones e hipótesis, la célebre cocina a la que las empresas de estadística someten los resultados. Pero la validez del estudio sólo será aceptable si son conocidos los criterios para cocinar los resultados. Es una norma estadística básica y que debe de ser conocida y aceptada por el receptor para estimar si las conclusiones son acertadas o simplemente son fruto de una manipulación orientada a volver a obtener algo que nos guste y crear estados de opinión.

Es importante comprender que la estadística, como herramienta que nos ayuda a obtener hipótesis, es una magnífica herramienta. Pero que en malas manos, se transforma en algo odioso y pierde su verdadera utilidad.

 

¿Hacen su labor los medios respecto a la forma de tratar los conocimientos científicos?

trudeauDejando un poco aparte (al menos, hasta el próximo mes) la divulgación técnica pura, recientemente me he encontrado con una noticia en varios medios que me ha parecido, cuanto menos, sorprendente. No porque el Primer Ministro canadiense sepa bastante de Mecánica Cuántica, ya que podría estar sorprendido en el caso de que conociese su trayectoria académica y en ésta no describa si ha estudiado o no sobre el tema, sino por el grado de desconocimiento que algunos periodistas tienen de las personas a las que están preguntando, que pueden provocar patinazos (o como se dice en el argot de Twitter, “zascas en toda la boca”) como el del que se han hecho eco nuestros medios. Por este motivo, me he lanzado a escribir una entrada de opinión sobre el tema, retomando de algún modo uno de los apartados que quise siempre para este blog, que fuese también un lugar de divulgación para todos los públicos y no sólo para los muy técnicos. Con ese compromiso retomo desde hoy la inclusión de entradas no exclusivamente técnicas, que estén relacionadas, como siempre, con el mundo científico y tecnológico y sus avances.

LA ACTITUD DE POLÍTICOS Y PERIODISTAS FRENTE A LOS CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS

Recientemente, la prensa vulgarmente llamada “seria” se ha hecho eco de un hecho que, parece ser, consideran “anormal”: que un Primer Ministro, además de tener ese cargo, dé una clase magistral de Computación Cuántica a un periodista que quiso pasarse de listo, cuando requirió a Justin Trudeau que le explicase algo sobre dicho tema. Ni corto ni perezoso, el mandatario canadiense no sólo le contestó sino que le dio una clase magistral de 35 segundos a un periodista que creyó que ésta era la suya.

Vivimos unos tiempos en los que parece que el pensamiento crítico más elemental ha desaparecido de algunos despachos oficiales y algunas líneas editoriales, y que se juzga más a la gente por un tuit equivocado que por una larga trayectoria, sin que se haga el más mínimo esfuerzo en conocer a quién te diriges cuando le preguntas. Algo que debería ser elemental para cualquier profesional de los medios de comunicación: si quieres saber cómo te va a contestar y si te va a contestar a una pregunta, primero estudia la trayectoria del interrogado, para que sepas hacerle la pregunta.

Parece ser que a los medios les sorprende que Justin Trudeau sepa de Computación Cuántica porque muchos de los lectores eso les suena a chino mandarín, también en parte gracias a la pésima labor de divulgación de algunos medios escritos, que suelen equiparar ciencia con pseudociencia, como si ambas estuviesen en el mismo nivel, alegando esa excusa de que todo el mundo tiene derecho a que se les proporcione información. Lo que pasa es que se les suele olvidar el adjetivo milagroso: veraz.

Cierto es que muchos políticos carecen de conocimientos científicos, y algunos hasta adolecen del más elemental conocimiento acerca de lo que significa el mundo científico y sus avances, usándolo sólo los mismos cuando se trata de hacerse una foto frente a un científico famoso cuando ha ganado algún premio. Un caso paradigmático fue el del Dr. D. Severo Ochoa: cuando ganó el premio Nobel, el régimen imperante en España se acordó de él y le quiso repatriar con promesas de inversiones y laboratorios, cuando unos años antes ese mismo régimen no le concedía ni el pasaporte para poder salir de la Alemania nazi. Muchos políticos adolecen de esa falta, pero también es cierto que otros tienen cultura científica, sin que la prensa les preste atención cuando opinan de algo que no sea la pura palestra política.

¿DE QUÉ NOS EXTRAÑAMOS SI HEMOS TENIDO POLÍTICOS CON DOS TITULACIONES Y HASTA LAS EJERCÍAN?

boyer1-aEsta prensa que hoy está jaleando a Trudeau, convirtiendo en noticia algo que no debería serlo tanto, es la misma prensa que obvió o que no concedió interés a un artículo de Miguel Boyer Salvador, ex-Ministro de Economía del primer gabinete de Felipe González, en el que el recientemente fallecido economista hacía una disertación acerca del dilema que supondría si los resultados obtenidos en el proyecto OPERA en 2011 (neutrinos viajando a una velocidad más alta que la de la luz) se verificaban. En su etapa más joven, Miguel Boyer, Licenciado en Ciencias Económicas y Ciencias Físicas, también opinaba sobre temas científicos y sobre la filosofía de la ciencia. No era, pues, un político inculto científicamente pues de cuando en cuando, el ex-Ministro de Economía se dejaba caer por Universidades de Verano siendo participante o ponente de cursillos que no eran ni estrictamente políticos ni económicos.

Aunque este artículo se hubiese publicado después de la clase magistral de Trudeau, los periodistas hubiesen seguido sin prestarle atención, puesto que el titular era que hay un político que no es inculto y que sabe de Mecánica Cuántica, como si hubiesen probado la existencia de los unicornios, en lugar de haber estudiado antes la biografía de Justin Trudeau y su brillante trayectoria académica, en la que se destaca, aparte de su Licenciatura en Educación, sus estudios de ingeniería en la Politécnica de la Universidad de Montreal y su Maestría en Geografía Medioambiental en la Universidad McGill, lo que viene a mostrar a un hombre que se preocupa por formarse cuando quiere dotarse de una opinión contrastada. Desgraciadamente, aquellos políticos que adolecen de esa falta de rigor, tratando con desdén los conocimientos científicos y a las personas que los generan, tapan la brillantez de otros políticos que sí que se preocupan de su autoformación. Estos últimos los hay, existen, pero no son tan noticia para una prensa que un día publica el descubrimiento del Bosón de Higgs y al día siguiente, en el mismo apartado de Ciencia, una disertación sobre los peligros de las ondas electromagnéticas no ionizantes, si bien es cierto que la camada de políticos más brillantes de la reciente Historia de España se ha dado, precisamente, en la Transición. Hoy en día, muchos políticos lo son de carrera, ascendiendo dentro del propio partido sin haber tenido experiencia previa en otro sitio diferente.

Sin embargo, con el perfil de estos políticos también aparece el perfil del periodista que desdeña la labor de proporcionar esa información veraz. Porque la información tiene que ser eso, veraz, ya que la prensa de hoy día será la fuente de la Historia de mañana, como los autores clásicos del mundo romano nos permiten conocer cómo era su tiempo y sus costumbres.

No se puede tampoco meter en este saco a todos los periodistas, puesto que los hay muy brillantes dentro de esta profesión. Pero sí hay que indicar que la tendencia a vivir a ritmo de tuit en lugar de hacer la pesada y ardua labor de documentarse previamente está causando, en mi opinión, estragos entre lo que debería ser la diferencua entre una información veraz y puro rumo, cotilleo o “chisme”.

Hoy en día, el  mundo científico español y, sobre todo, nuestros científicos están sufriendo, por un lado, la apatía de quienes gobiernan actualmente nuestro país, cuyo rigor a la hora de tratar este conocimiento es poco menos que nulo, despreciando un modelo productivo basado en el valor añadido del conocimiento, y basándose en el agotado modelo del yo te lo hago más barato, condenando con esa política por un lado, a limitar el crecimiento de nuestro país, y por otro, a la mal llamada movilidad laboral de nuestros científicos, obligados a tener que coger las maletas y ejercer su profesión en centros de investigación y laboratorios de otros países, donde este conocimiento no es desdeñado sino que se ve como una oportunidad.

Y ésa debería ser la labor de la prensa llamada “seria”: centrar la importancia en el conocimiento científico y evitar el recurso fácil de reproducir titulares facilones para atraer más público, así como dejar de situar al mismo nivel este conocimiento y la falta de evidencia de las pseudociencias. Porque el hecho de que haya políticos incultos científicamente no convierte a los que publican noticias en expertos en ciencia. Dentro del mundo periodístico hay incultos científicamente como los hay en casi todas las profesiones no relacionadas con éste ámbito. Así que espero que el “zasca” a este periodista retome un poco la deontología de que cualquier entrevista, editorial o titular debe de estar tan rigurosamente documentada en fuentes como lo está un artículo sobre la Física de Plasmas.

REFERENCIAS

  1. Boyer Salvador, M.,”Dilema radical en la física: “Einstein, ¿sí o no?”“,El País, 6/10/2011
  2. Boyer Salvador, M.,”Popper y los nuevos filósofos de la ciencia“, El País, 7/11/1984
  3. Delgado, J.,”Boyer defiende la libertad como valor absoluto en el seminario sobre Popper“, El País, 31/07/1991
  4. Justin Trudeau, Wikipedia
  5. Justin Trudeau, Liberal Party Website
  6. Miguel Boyer Salvador, Wikipedia