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La importancia de una divulgación seria y contrastada

Ni que decir tiene que la divulgación científica o tecnológica debe de ocupar un lugar importante en nuestra sociedad. Y es tarea de los medios de comunicación ofrecer una información lo más asequible posible a aquellas personas cuya formación técnica no les permite comprender totalmente los hechos descubiertos. Esto, desgraciadamente, no ocurre, buscando un titular sensacionalista y desechando cualquier mínimo rigor en la noticia. En esta entrada vamos a analizar un reciente “paper” publicado en la revista NATURE, cómo lo han tratado los diferentes medios y cómo en realidad tendría que haber sido un análisis riguroso del artículo publicado.

Por mi profesión, tengo que ser consumidor compulsivo de “papers”. Está en mi ADN profesional. Y por ese hecho tengo que estar alerta a las últimas novedades que se puedan dar en el “estado del arte”. Es algo complicado teniendo en cuenta que diariamente se publican cientos de artículos, unos en revistas de impacto y otros en páginas y blogs con menos importancia, además de aquellos que se pueden publicar en revistas y boletines de asociaciones científicas mundiales. El mundo del “paper” científico no es un mundo, precisamente, pequeño.

A veces llegas a un artículo de impacto gracias a los medios de comunicación, gracias a sus secciones técnicas y científicas. Sin embargo, últimamente estas secciones están dejando mucho que desear en cuanto a la presentación del artículo, a su relevancia y a lo más importante, qué representa realmente.

Como mi especialidad es el Electromagnetismo, recientemente he encontrado una serie de noticias con las que, en realidad, no sé qué quedarme. El “paper” en cuestión [1] está escrito por un equipo del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts, considerado como uno de los centros tecnológicos más prestigiosos del mundo), dirigido por el Prof. Tomás Palacios y en el que han intervenido un nutrido grupo de ingenieros y tecnólogos mundiales.

Este artículo muestra el diseño de una rectena que se puede usar para captar la energía electromagnética presente en la banda de WiFi (2.45 GHz, 5.8 GHz), mediante una antena flexible y un semiconductor de muy bajo perfil. Ante todo, lo que representa el artículo es la posibilidad de hacer antenas flexibles con espesores muy finos, con buena eficiencia, frente a las actuales rectenas usando semiconductores convencionales. En el artículo, los ingenieros han usado un semiconductor basado en el disulfuro de molibdeno (MoS2), un material muy usado en aplicaciones como lubricantes y refinación petrolífera. El hecho de que tenga una banda prohibida entre la banda de conducción y la de valencia hace que este material pueda ser usado en la construcción de dispositivos semiconductores como los diodos.

Sin embargo, el disulfuro de molibdeno tiene una movilidad electrónica baja frente a los semiconductores convencionales de silicio o arseniuro de galio, lo que limita la banda de frecuencias en el que se puede usar. Lo que los autores del “paper” han logrado es llegar a una frecuencia de corte usando este semiconductor como diodo rectificador de 10 GHz. Lo cual es un logro evidente. La cuestión es ¿cómo se trata en los medios este avance?

TITULARES SENSACIONALISTAS EN BUSCA DE CLICS

Pongo sólo dos artículos encontrados en los medios, como referencia, aunque por supuesto tenemos muchos más y casi todos han caído en el mismo sensacionalismo. El artículo de El Mundo [2] titula “Un científico español crea una antena capaz de convertir en electricidad la señal WiFi”. Si bien es cierto que el Prof. Palacios, además de ser español, es el director del equipo multinacional de ingenieros del MIT que han conseguido el logro del que hablaba antes, hay que indicar al redactor de la noticia que todas las antenas, desde que se utilizan, convierten la señal WiFi (o la de radio, o la de TV, es lo mismo) en señal eléctrica PORQUE SON SEÑALES ELÉCTRICAS. No son ectoplasmas, ni algo esotérico que viaja por el aire. Se generan mediante equipos eléctricos y por tanto, son susceptibles de ser captadas por otros equipos eléctricos. Si no, no habría comunicaciones inalámbricas como las que llevamos emitiendo desde que Hertz hiciera su primera transmisión radiada en 1887 (ya ha llovido desde entonces). El titular, que también reproduce Vozpopuli [2] con la misma intención (y casi todos han reproducido lo mismo), demuestra que no se ha hecho una verdadera revisión de estilo y menos se ha consultado éste con expertos en el tema.

El artículo de El Mundo parece que pretende ser una entrevista con el Prof. Palacios. Pasa lo mismo con el de Vozpopuli, aunque dudo mucho que ningún medio español haya acudido al MIT a entrevistar al director de este equipo de tecnólogos. Más bien creo que están usando alguna entrevista realizada al ingeniero y de esa forma desarrollan la noticia. Aunque la proximidad de la publicación del “paper” en Nature (todo se publica el mismo día 28 de enero) me muestra que habrán buscado una publicación americana y habrán traducido con el Google Translate. No sería la primera vez.

En el artículo de El Mundo hay una frase que todavía rechina en mis oídos: “Los ingenieros han conseguido desarrollar una antena que captura las ondas electromagnéticas, incluidas las que se transmiten en una conexión inalámbrica, en forma de corriente alterna”. Habría que decirle al autor que todas las antenas son capaces de capturar las ondas electromagnéticas, INCLUIDAS LAS QUE SE TRANSMITEN EN UNA CONEXIÓN INALÁMBRICA PORQUE SON ONDAS ELECTROMAGNÉTICAS. De hecho, su router inalámbrico tiene antenas, ya sean externas (ésas se ven) o internas (para verlas hay que desmontar el equipo). Pero toda onda electromagnética radiada se capta con antenas, no sólo la WiFi, sino la radio convencional, la TV y las señales de satélite.

Vozpopuli tampoco trata con rigor el “paper”. Iniciando con un “Imagine un mundo en el que los teléfonos móviles, los ordenadores portátiles y el resto de dispositivos se cargaran sin baterías y de manera remota”, cometen un despropósito del tamaño de un camión: si los móviles no tienen baterías… ¿qué vas a cargar? Lo que se cargan son las baterías, la electrónica de un móvil necesita una alimentación de DC para poder funcionar y eso se lo proporciona la batería. Y ya hay cargadores inalámbricos para móviles, usados precisamente para cargar la batería. Lo que pasa es que esos cargadores se basan en acoplamientos inductivos en campo cercano y no en la energía radiada en el espacio libre. Lo coherente hubiese sido decir Imagine un mundo en el que su móvil no tenga batería y se alimente a través de la emisión de radio presente en el espacio. Muy futurista e hiperoptimista (mucho tienen que bajar los consumos de los móviles para poder alimentar con energías tan bajas los dispositivos electrónicos que contienen), pero por lo menos se ajustaría más a lo que es el “paper” publicado.

Otro de los despropósitos de Vozpopuli se da cuando dicen que los dispositivos capaces de convertir ondas electromagnéticas de corriente alterna en electricidad se conocen como “rectennas” y hasta ahora eran rígidas y basadas en materiales demasiado caros para producirlos a gran escala. Que son rígidas, es cierto, pero que están basadas en materiales demasiado caros para producirlos a gran escala es una patraña. La mayor parte de las rectenas que aparecen en los cientos de “papers” publicados mundialmente suelen ser semiconductores de uso general, y bastante más baratos que el tratamiento industrial del disulfuro de molibdeno como semiconductor. De hecho, no hay semiconductores electrónicos en el mercado industrial hechos con disulfuro de molibdeno, por lo que, por ahora, la tecnología desarrollada en el MIT, hasta que no se logre un escalado industrial, es como los coches de Elon Musk: caros, con poca autonomía y con plazos de entrega al cliente de eones.

Pero El Mundo no le anda a la zaga cuando dice que en concreto la antena ha llegado a producir unos 40 microvatios de potencia, expuesta a niveles de potencia típicos de las señales WiFi -en torno a 150 microvatios-, una cantidad que según los autores es más que suficiente para iluminar una pantalla de móvil o activar chips de silicio. Aunque de momento son prudentes, sus creadores esperan que la nueva tecnología se pueda materializar en los próximos años. Sí, 40 μW pueden mantener en modo SLEEP un microprocesador sin consumir la batería del dispositivo móvil, permitiendo que se active cuando se necesita usar (entonces tirará de la corriente de la batería), pero para nada será suficiente cuando se quiera activar el amplificador que tiene que emitir la señal GSM, con un pico de emisión de 4 W. Ahí, los 40 μW son como tratar de subir 1000 veces seguidas el Everest. En este caso, lo más lógico es indicar que se obtiene una eficiencia bastante alta con señales muy bajas, ya que si la señal generada en la antena por el campo radiado por un router WiFi es 150 μW (-8,2 dBm) , la eficiencia es del 27% y eso se logra en las rectenas actuales de silicio y arseniuro de galio.

En fin, el tratamiento dado a la noticia es un cúmulo de incorrecciones que se podrían haber solventado publicando la noticia al día siguiente o incluso con dos días, pero bien publicada y con un lenguaje cercano al profano, pero asesorado por un técnico. Mi lenguaje es demasiado técnico y es labor del periodista traducirlo a un lenguaje entendible por su público, no acostumbrado a temas técnicos.

COMO SE DEBERÍA HABER TRATADO LA NOTICIA

Para tratar la noticia en la justa medida, primero hay que leerse el “paper”, para comprender lo que en realidad se ha logrado. En realidad, el “paper” no presenta sueños etéreos de un futuro en el que las paredes de casa van a ser enormes antenas. Con su lenguaje técnico, muestra una serie de experimentos realizados sobre una rectena hecha en perfiles flexibles, y esto es un logro porque los materiales que se habían usado hasta el momento para hacer rectenas flexibles no llegaban a la frecuencia de corte a la que han llegado los tecnólogos del MIT. Con este logro, se puede captar la señal eléctrica que hay en el ambiente y lograr optimizar el consumo de baterías, de modo que el móvil no quite carga a la batería mientras está en modo SLEEP, y estas rectenas pueden ser integradas en dispositivos móviles en las próximas generaciones.

Obviamente hay que procesar debidamente el MoS2 para conseguir el escalado industrial necesario, ya que antenas en formato flexible se fabrican en la actualidad y hay para todos los gustos: de banda estrecha, de banda ancha, multibanda, etc. Pero aunque en los artículos hablen de que con esta tecnología ya no necesitaremos extraer litio para las baterías, hay que recordar también que el disulfuro de molibdeno es un mineral y hay que extraerlo de la tierra, que no crece en los árboles.

Por supuesto que felicito al Prof. Palacios y a su equipo por el logro conseguido, recordando también que la ciencia no tiene nacionalidad y que no es una competición. Tampoco es bueno tratar estas noticias como si hubiese ganado Nadal un Grand Slam o Alonso las 24 horas de Le Mans. El equipo es multinacional como todo lo que se hace en el mundo investigador: recurres a los mejores, sin importar la nacionalidad, porque sus resultados contribuyen al cuerpo del conocimiento y al estado del arte.

REFERENCIAS

    1. Zhang, Xu et al.,”Two-dimensional MoS2-enabled flexible rectenna for Wi-Fi-band wireless energy harvesting“, Nature, Ene. 28, 2019, DOI: 10.1038/s41586-019-0892-1
    2. Herrero, Amado, “Un científico español crea una antena capaz de convertir en electricidad la señal WiFi“, El Mundo, Ene. 28, 2019
    3. Un ingeniero español crea la primera antena que convierte el WiFi en electricidad“, Vozpopuli, Ene. 28, 2019
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MATELEC 2014. ¿Qué ha supuesto el evento?

3bc2c8d39db90e514ada-a4136d9e83Bueno, como cada dos años, éste también me ha tocado acercarme a la cita de MATELEC, una feria en la que se puede testar muy bien el estado de nuestra industria eléctrica y electrónica. Y quiero con esta entrada dar mi opinión de lo visto este año, en comparación con la edición de 2012, en la que la feria había vuelto a resurgir frente al gran batacazo, en mi opinión, que supuso la edición de 2010.

UN BREVE REPASO A OTRAS EDICIONES

Una feria sectorial es algo muy complejo. Las primeras ediciones de MATELEC eran anuales, lo que implicaba mucho gasto en las empresas para poder acudir a exponer sus novedades. Además, un producto novedoso no suele salir de un año para otro. El paso de una convocatoria anual a la actual, cada dos años, fue una medida acertada, porque permitía a las empresas plantear su asistencia desde el punto de vista de las novedades y no sólo desde un marcado carácter comercial. Una feria tecnológica se debe de nutrir no sólo de oportunidades para hacer negocio, sino que debe de mostrar el músculo de las empresas, en forma de Investigación, Desarrollo e Innovación.

Durante muchos años, las telecomunicaciones ocuparon el eje central de la feria, en lo tocante a la industria electrónica. La feria se planteaba así como una feria sectorial en la que todos los sectores (industria eléctrica, iluminación, electrónica, manufactura, etc) acudían a mostrar sus novedades, pero sin mostrar nexos de unión entre los distintos sectores. Por tanto, en aquellos años MATELEC era una feria sectorial que, internamente, también estaba fuertemente sectorizada, como si no hubiese interdependencia entre sectores.

Al ser el eje de la industria electrónica las telecomunicaciones, la desaparición en la edición de 2010 de los grandes fabricantes españoles del sector deslució enormemente la feria, reduciendola a los distribuidores, sin duda más necesitados de oportunidades de negocio, pero con incapacidad de mostrar más novedades que las que los fabricantes les presentasen. Sin la presión de exponer, los grandes fabricantes no necesitaban ya mostrar su potencial innovador y eso repercutía en los pequeños distribuidores. Personalmente, la edición de 2010 represento, a mi modo de ver, uno de los más sonoros fracasos de la historia de la feria. ¿Estaba sentenciada de muerte?

10689570_566581643487470_4057597374882271081_nLA EDICIÓN DE 2012, UNA PUERTA PARA LA ESPERANZA

Es importante que recuerde porqué concedo tanta importancia a lo que se puede considerar un evento puramente sectorial: es un momento en el que se puede testar la situación real de una determinada industria. En este caso, esta feria es el termómetro de nuestra industria eléctrica y electrónica, y como otras ferias, representa el escaparate de cómo está evolucionando en unos momentos difíciles, debido a la gran caída de consumo interno que supuso la crisis y de la enorme cantidad de empresas industriales que se han visto abocadas al cierre y desaparición. MATELEC 2010 mostró un mazazo considerable de la industria eléctrica y electrónica, con pocos stands, muchos huecos libres y la mitad de los pabellones sin llenar. El escenario era, cuanto menos, atroz.

Así que el equipo directivo de la feria, conscientes de que si no se remediaba esto en la siguiente edición, significaría la desaparición de la feria, abordaron una estrategia que considero fue muy acertada: hay que abrir la feria a sectores nuevos, incidir en nuevas tecnologías, y convertir la feria en una feria única sectorialmente, sin las divisiones que antes presentaban los diversos subsectores. Hay que aunar industria eléctrica y electrónica, que la feria presente una única voz, y todo ello lo consiguieron con el lema de la eficiencia energética. Eso hizo que la edición de 2012 fuese, también bajo mi opinión, un acierto y un éxito rotundo, que abrió las puertas a la feria a una nueva etapa de esplendor como la que vivió en las dos décadas pasadas. Aún así, quedaba el test de la consolidación, ver si esa tendencia abierta funcionaba en nuevas ediciones. Y ahora estamos en la edición de 2014, idónea para ese test.

EL MISMO LEMA, UNA GRAN NECESIDAD DE CONSOLIDACIÓN

10710697_566642286814739_7258534809365919608_nMATELEC 2014 se ha presentando con el mismo lema que hace dos años, y la misma estructura organizativa y de presentación sectorial que le supuso un acierto en 2012. Partiendo de esas premisas, parece que la feria debería haber tenido, si no un éxito claro como 2012, un peso específico importante en el sector. ¿Ha sido así?

Buena pregunta. En primer lugar, algo realmente interesante del evento, y que a mi modo de ver es el objetivo que debe tener toda feria sectorial, es ver las novedades que se producen en la industria y, además, comprobar si se están creando nuevas industrias, si la industria electrica y electrónica de nuestro país sigue viva.

Hablábamos antes de lo que pasó en MATELEC 2010, cuando los grandes fabricantes dejaron de acudir la feria, dejando solos a los distribuidores como expositores. Sin embargo, tanto en 2012 como en 2014 hemos asistido al surgimiento de nuevas industrias en el sector, unidas bajo lema de la eficiencia energética. Bajo esta premisa, la edición de 2014 no ha sido un éxito colosal pero sí ha cumplido con su objetivo principal, que es mostrar una industria viva, en un momento en el que el sector está pasando por sus horas más bajas. Han aparecido nuevos fabricantes, que han ido sustituyendo a los que dominaron la década pasada, por lo que podemos darle una buena nota en este sentido.

Los foros han funcionado correctamente, compartiendo el espacio con los expositores, y la innovación también se ha centrado en la feria. Muchas de las nuevas empresas han confiado en la innovación como motor de su crecimiento, y hay que reconocer que en este apartado también la nota puede ponerse alta.

Pero aunque esta edición nos muestra que todavía hay en España una industria viva e innovadora, que quiere sustituir a aquella industria que dominó durante la década pasada, esta edición también nos muestra que el crecimiento de esta nueva industria es sensiblemente inferior al de aquella: o sea, que nacen nuevos fabricantes, pero no lo hacen al ritmo de los que se desaparecen, y muchos de estos nuevos fabricantes son resultado de negocios iniciados por emprendedores, por lo que muchos de ellos se habrán quedado en el camino.

Una muestra clara de esa situación es la gran presencia del gigante asiático en la feria: tanto en el área de eficiencia energética como en el de iluminación, la industria china muestra una fuerte presencia, lo que indica claramente el dinamismo de este país en el tema de la industria eléctrica y electrónica y su capacidad de generación y consolidación de nuevas empresas frente a la nuestra. Empresas, que en nuestro país se podrían considerar microempresas o pequeñas empresas se han lanzado a la internacionalización, apostando fuerte por la difícil y tortuosa vía de la exportación.

¿QUÉ PODEMOS ESPERAR CARA AL FUTURO?

Como ya he mencionado, que MATELEC haya orientado su vista al campo de la eficiencia energética, en un mundo que tiene los recursos cada vez más comprometidos, ha sido un acierto en toda regla, si bien hace falta comprobar si este giro va consolidándose en la siguiente edición. Que la industria eléctrica y electrónica consolide estas nuevas oportunidades de negocio y que sustituya de forma eficaz al modelo anterior es condición necesaria para que el corazón industrial tecnológico vuelva a latir como en épocas pasadas. Por tanto, considero que la edición de 2016 será determinante para comprobar si este sector vuelve vitaminado a los mercados o no. Por eso, a mi modo de ver, esta edición se puede considerar sólo como una edición de transición en la consolidación del nuevo modelo productivo.

¿Qué son las Nuevas Tecnologías? El engaño del “mundo cambiante”

Se oye mucho en estos últimos años la frase “el mundo cambia y debes de adaptarte a esos cambios”. Pero, ¿es verdad que el mundo cambia continuamente? Me imagino que lo mismo deberían pensar aquellos legionarios romanos que, viendo las heridas que provocaba el “gladius hispanicus” decidieron adoptarlo como panoplia frente a la espada larga y pesada que llevaban los galos.

Y es que el mundo, en realidad, no es tan cambiante. Al menos, no como se nos quiere hacer creer. El mundo no cambia tanto, es muy estable y aplicaciones que hoy día estamos utilizando fueron descubiertas antes. Lo que se ha avanzado es la forma de aplicarlas y venderlas.
EL PROGRESO TRAJO EL DESCANSO

Hace ya varios años, en Espinosa de Bricia, pueblo de agricultores del que es originaria mi familia, colgaron un brabán y le pusieron esa frase: “El progreso trajo el descanso”. Ese es el objetivo del progreso, que podamos descansar. Pero seguimos haciendo a la hora de sacar los frutos de la tierra lo mismo que hacíamos desde que bajamos del árbol. ¿Es el mundo tan cambiante? La tierra se tiene que seguir arando como antaño, y lo que hemos desarrollado son herramientas para facilitar el trabajo. Pero esas herramientas siguen siendo herramientas. Llamémoslo tecnología, pero no mundo cambiante.

En los últimos años ha habido una tendencia a considerar que el mundo cambia y que no nos adaptamos. ¡Si somos la especie más adaptativa de La Tierra! Nos adaptamos a todo: vivimos en climas boreales y en desérticos, vivimos con 5 horas de luz o con 9 horas, vivimos en lo más recóndito y entramos en donde queramos. ¿Cuál es la razón por la que se publicita que no somos capaces de adaptarnos a los cambios? Somos la especie que mejor se adapta a ello…

Lo que se ha perdido es el horizonte de los cambios: los cambios tienen que servir para prosperar, para mejorar. Sin embargo, hoy en día los cambios y las mejoras tecnológicas, si hacemos un balance, sólo nos aportan un 20% de lo que nos cuestan. ¿Por qué? Porque nos hemos olvidado que el brabán mejoró al antiguo arado romano sólo para que los que extraían sus beneficios de la tierra pudiesen tener más tiempo libre.

LA TECNOLOGÍA COMO MOTOR DE DESARROLLO DEL SER HUMANO

La tecnología debe ser un motor de desarrollo del ser humano, en su afán de buscar la felicidad. Sin embargo, se ha convertido en un afán de obtener dinero rápido. Y eso ha llevado a la obsolescencia programada, de la que ya hemos hablado en otro comentario.

Hace poco le preguntaba a mi sobrina: “¿Por qué quieres un teléfono smartphone?”, siendo la respuesta “Porque lo tienen mis amigos”. Bajo esa premisa incontestable (si lo tienen mis amigos, ¿no lo puedo tener yo?) uno proporciona un equipo que está en exceso sobrado para las necesidades reales de la persona que lo recibe. El brabán era necesario para tener tiempo libre, pero ¿es necesario tener una cosechadora si sólo tienes una huerta?

La tecnología desarrolla al ser humano, pero hay que acotar las necesidades reales para que éstas nunca superen a nuestros deseos. Los deseos son otra cosa.

¿Es la solución reducir la inversión en conocimiento?

Ayer el Gobierno de España volvió a aplicar la estrategia del sacrificio. Sacrificio que, una vez más, piden a los ciudadanos mientras destinan miles de millones a una banca que no hizo los deberes en su momento. Una banca que, en la época de bonanza, presumía de aumento de beneficios anuales del orden del 30%, y lo vendían como gestiones impecables.

Sin embargo, el tiempo ha demostrado que esos beneficios, que revertían en grandes dividendos para los accionistas y salarios de escándalo, en un país cuyo salario mínimo interprofesional es un 40% más bajo que el de Francia o Italia, y que en estos momentos pasa por la depresión más grande de los últimos 100 años.

Ayer, un devaluado y ya amortizado Mariano Rajoy volvía a cargar las baterías del recorte en aquellos gastos públicos para los que nos dotamos de un Estado: los ciudadanos. Porque el Estado son los ciudadanos, no la clase política. Nos organizamos en Estado para poder resolver problemas, no para generarlos. Y elegimos personas que trabajen para resolverlos, no para crear problemas nuevos.

La I+D es importante, pero no se potencia

La Secretaria de Estado de I+D dice, sin desmelenarse, que sobran científicos en España. De hecho, sobra mucha gente, por lo que se ve: de cada cuatro españoles, uno parece que sobra, porque cada vez hay más reducciones de plantilla, en las que desaparece trabajo tanto estándar como de calidad.

Si a eso le añadimos la inmensa cantidad de españoles que han sido prejubilados entre los 50 y 60 años, se da una inmensa paradoja: se quiere aumentar la edad de jubilación al tiempo que los mayores de 50 se convierten en jubilados forzosos.

Esta situación provoca un desequilibrio importante puesto que cuando no hay economía productiva los ingresos nunca se podrán subir. Ni siquiera aumentando el IVA, porque si a la falta de circulante le añadimos la subida de impuestos, el ciudadano medio se retraerá de consumir. Y sin consumo, no hay posibilidad de recaudar más.

Se trata de vender mucho a poco, y no poco a mucho

Cuando una empresa deja de vender o se estanca, suele optar por dos opciones para incrementar los ingresos:

1) Subir el precio de los productos
2) Intentar una expansión por otros mercados

Pero subir el precio de los productos reduce tu competitividad, y la expansión tarda en dar frutos, porque es una inversión a largo.

Los transitorios humanos son lentos. Al intervenir tantos condicionantes, un cambio de estructura tarda tiempo en estabilizarse. A veces, incluso ni se consigue.

Hay otra opción, que es la diversificación. Esto es, invertir en un nuevo modelo de negocio mientras el que tienes te está funcionando. Eso requiere de personal cualificado para hacerlo viable. Pero en España sobran científicos.

No sólo el Estado debe de invertir en I+D

Al Estado le interesa la I+D si quiere ser en realidad competitivo. Pero la empresa privada también debe de tener en cuenta las bondades de disponer del Conocimiento del Medio. Creo que es el momento en el que la I+D, si se potencia, dará resultados. Y debe ser un compromiso de todos, Estado y empresa privada, porque un país sin producto propio es un país destinado a morir.

La experiencia vasca va por el buen camino. Apuestan por la Tecnología, no por quimeras tipo Eurovegas. Y con colaboración pública y privada.

Quizá sea el momento de aprender de las experiencias positivas de los demás.

Supervivencia de una sociedad postindustrial…

… o la vuelta irremediable a la Edad de Piedra

Nuestra sociedad actual se encuentra en una encrucijada: nos hemos vuelto masivos consumidores pero no producimos lo que consumimos. Está en manos de otras sociedades y países que también necesitan de prosperidad para salir adelante. Y esta situación está provocando un cataclismo político y económico cuyas consecuencias se están experimentando en esta primera parte de siglo.

La vieja Europa es un continente esquilmado. Hemos agotado todos los recursos que teníamos. Y los que nos quedan, los estamos acabando. Y ya no podemos acudir al colonialismo para dotarnos de aquellos recursos que no teníamos a bajo coste.

Nuestra actual sociedad ha pasado de un modelo que producía, que fabricaba bienes, a un modelo que consume. Sin más, sólo compramos artículos que están fabricados en unas condiciones que para nosotros serían degradantes, pero que al estar envueltos en oropel y celofán y con buena presentación, nos tranquilizan la conciencia. El resultado es que no producimos, ya que otros producen por nosotros.

Nuestra sociedad, que se ha basado el la prosperidad de un modelo que generaba los bienes, debe pasar a un modelo en que sea propietaria de esos bienes. Propiedad, ante todo, de caracter intelectual.

La I+D como motor productivo de la sociedad postindustrial

Siendo una sociedad postindustrial, debemos invertir en conocimiento. Si se conoce el medio, se puede dominar. Y si se domina el medio, se puede competir. Pero si dejamos que sean otros los que realicen los avances, nunca nos desprenderemos de la dependencia de otras sociedades.

¿Es válida cualquier investigación?

Toda investigación que proporcione conocimiento a la sociedad es válida. Es la inteligencia de la sociedad, porque dota de los recursos para salir adelante.

El practicismo y el cortoplacismo, como políticas sociales, están abocados al fracaso ya que asumimos modelos agotables sin generar alternativos. Y cuando no tienes alternativa a un modelo que se agota, sucumbes sin remedio. Y los modelos “milagro” van desapareciendo ya que uno tras otro vamos esquilmándolos, sacando agua del pozo hasta que el pozo se agota.

La solución siempre es buscar la mejor manera que el pozo subsista y que nos proporcione siempre agua. Y sólo se puede conseguir estudiando el pozo y sus variables, de tal modo que podamos sacar cubos sin provocar el agotamiento del filón. La I+D española, tanto pública como privada, son los motores que mueven las aguas de ese pozo.

¿Cuál es el camino en la actualidad de la I+D?

La existencia de manufactura propia tejió un modelo de I+D centrado en las empresas, con el fin de dotarse de productos propios. Pero cuando la producción sobrepasa las fronteras, la I+D local comienza a ser un sobrecoste para esas empresas. Y es necesario focalizar en otro modelo: el centro tecnológico.

Los Centros Tecnológicos: base de la futura I+D

Hoy la I+D tiene un reto sin paliativos: debe de ser el soporte de la inteligencia de una sociedad, debe de anticiparse y ser capaz de transmitir esos resultados al mundo empresarial. Ahora no se trata ya sólo de patentar para proteger nuestra competencia interna, sino de conocer para librar con éxito la batalla del conocimiento externo. Porque sociedades cercanas a nosotros invierten en conseguir ese conocimiento. Y mientras estemos por debajo de ese conocimiento, nuestra sociedad dependerá de la que posea el conocimiento.

La Comunidad Autónoma Vasca es pionera en un nuevo modelo de I+D, con financiación pública y privada. Un modelo que debería ser el camino a seguir en nuestra sociedad. Un modelo por el que debemos apostar sin escatimar un solo recurso.

Porque el éxito de una sociedad, hoy día, no consiste en parecer inteligentes, sino en serlo de verdad.