SHARENG Divulgación

Inicio » Análisis » ¿Hacen su labor los medios respecto a la forma de tratar los conocimientos científicos?

¿Hacen su labor los medios respecto a la forma de tratar los conocimientos científicos?

trudeauDejando un poco aparte (al menos, hasta el próximo mes) la divulgación técnica pura, recientemente me he encontrado con una noticia en varios medios que me ha parecido, cuanto menos, sorprendente. No porque el Primer Ministro canadiense sepa bastante de Mecánica Cuántica, ya que podría estar sorprendido en el caso de que conociese su trayectoria académica y en ésta no describa si ha estudiado o no sobre el tema, sino por el grado de desconocimiento que algunos periodistas tienen de las personas a las que están preguntando, que pueden provocar patinazos (o como se dice en el argot de Twitter, “zascas en toda la boca”) como el del que se han hecho eco nuestros medios. Por este motivo, me he lanzado a escribir una entrada de opinión sobre el tema, retomando de algún modo uno de los apartados que quise siempre para este blog, que fuese también un lugar de divulgación para todos los públicos y no sólo para los muy técnicos. Con ese compromiso retomo desde hoy la inclusión de entradas no exclusivamente técnicas, que estén relacionadas, como siempre, con el mundo científico y tecnológico y sus avances.

LA ACTITUD DE POLÍTICOS Y PERIODISTAS FRENTE A LOS CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS

Recientemente, la prensa vulgarmente llamada “seria” se ha hecho eco de un hecho que, parece ser, consideran “anormal”: que un Primer Ministro, además de tener ese cargo, dé una clase magistral de Computación Cuántica a un periodista que quiso pasarse de listo, cuando requirió a Justin Trudeau que le explicase algo sobre dicho tema. Ni corto ni perezoso, el mandatario canadiense no sólo le contestó sino que le dio una clase magistral de 35 segundos a un periodista que creyó que ésta era la suya.

Vivimos unos tiempos en los que parece que el pensamiento crítico más elemental ha desaparecido de algunos despachos oficiales y algunas líneas editoriales, y que se juzga más a la gente por un tuit equivocado que por una larga trayectoria, sin que se haga el más mínimo esfuerzo en conocer a quién te diriges cuando le preguntas. Algo que debería ser elemental para cualquier profesional de los medios de comunicación: si quieres saber cómo te va a contestar y si te va a contestar a una pregunta, primero estudia la trayectoria del interrogado, para que sepas hacerle la pregunta.

Parece ser que a los medios les sorprende que Justin Trudeau sepa de Computación Cuántica porque muchos de los lectores eso les suena a chino mandarín, también en parte gracias a la pésima labor de divulgación de algunos medios escritos, que suelen equiparar ciencia con pseudociencia, como si ambas estuviesen en el mismo nivel, alegando esa excusa de que todo el mundo tiene derecho a que se les proporcione información. Lo que pasa es que se les suele olvidar el adjetivo milagroso: veraz.

Cierto es que muchos políticos carecen de conocimientos científicos, y algunos hasta adolecen del más elemental conocimiento acerca de lo que significa el mundo científico y sus avances, usándolo sólo los mismos cuando se trata de hacerse una foto frente a un científico famoso cuando ha ganado algún premio. Un caso paradigmático fue el del Dr. D. Severo Ochoa: cuando ganó el premio Nobel, el régimen imperante en España se acordó de él y le quiso repatriar con promesas de inversiones y laboratorios, cuando unos años antes ese mismo régimen no le concedía ni el pasaporte para poder salir de la Alemania nazi. Muchos políticos adolecen de esa falta, pero también es cierto que otros tienen cultura científica, sin que la prensa les preste atención cuando opinan de algo que no sea la pura palestra política.

¿DE QUÉ NOS EXTRAÑAMOS SI HEMOS TENIDO POLÍTICOS CON DOS TITULACIONES Y HASTA LAS EJERCÍAN?

boyer1-aEsta prensa que hoy está jaleando a Trudeau, convirtiendo en noticia algo que no debería serlo tanto, es la misma prensa que obvió o que no concedió interés a un artículo de Miguel Boyer Salvador, ex-Ministro de Economía del primer gabinete de Felipe González, en el que el recientemente fallecido economista hacía una disertación acerca del dilema que supondría si los resultados obtenidos en el proyecto OPERA en 2011 (neutrinos viajando a una velocidad más alta que la de la luz) se verificaban. En su etapa más joven, Miguel Boyer, Licenciado en Ciencias Económicas y Ciencias Físicas, también opinaba sobre temas científicos y sobre la filosofía de la ciencia. No era, pues, un político inculto científicamente pues de cuando en cuando, el ex-Ministro de Economía se dejaba caer por Universidades de Verano siendo participante o ponente de cursillos que no eran ni estrictamente políticos ni económicos.

Aunque este artículo se hubiese publicado después de la clase magistral de Trudeau, los periodistas hubiesen seguido sin prestarle atención, puesto que el titular era que hay un político que no es inculto y que sabe de Mecánica Cuántica, como si hubiesen probado la existencia de los unicornios, en lugar de haber estudiado antes la biografía de Justin Trudeau y su brillante trayectoria académica, en la que se destaca, aparte de su Licenciatura en Educación, sus estudios de ingeniería en la Politécnica de la Universidad de Montreal y su Maestría en Geografía Medioambiental en la Universidad McGill, lo que viene a mostrar a un hombre que se preocupa por formarse cuando quiere dotarse de una opinión contrastada. Desgraciadamente, aquellos políticos que adolecen de esa falta de rigor, tratando con desdén los conocimientos científicos y a las personas que los generan, tapan la brillantez de otros políticos que sí que se preocupan de su autoformación. Estos últimos los hay, existen, pero no son tan noticia para una prensa que un día publica el descubrimiento del Bosón de Higgs y al día siguiente, en el mismo apartado de Ciencia, una disertación sobre los peligros de las ondas electromagnéticas no ionizantes, si bien es cierto que la camada de políticos más brillantes de la reciente Historia de España se ha dado, precisamente, en la Transición. Hoy en día, muchos políticos lo son de carrera, ascendiendo dentro del propio partido sin haber tenido experiencia previa en otro sitio diferente.

Sin embargo, con el perfil de estos políticos también aparece el perfil del periodista que desdeña la labor de proporcionar esa información veraz. Porque la información tiene que ser eso, veraz, ya que la prensa de hoy día será la fuente de la Historia de mañana, como los autores clásicos del mundo romano nos permiten conocer cómo era su tiempo y sus costumbres.

No se puede tampoco meter en este saco a todos los periodistas, puesto que los hay muy brillantes dentro de esta profesión. Pero sí hay que indicar que la tendencia a vivir a ritmo de tuit en lugar de hacer la pesada y ardua labor de documentarse previamente está causando, en mi opinión, estragos entre lo que debería ser la diferencua entre una información veraz y puro rumo, cotilleo o “chisme”.

Hoy en día, el  mundo científico español y, sobre todo, nuestros científicos están sufriendo, por un lado, la apatía de quienes gobiernan actualmente nuestro país, cuyo rigor a la hora de tratar este conocimiento es poco menos que nulo, despreciando un modelo productivo basado en el valor añadido del conocimiento, y basándose en el agotado modelo del yo te lo hago más barato, condenando con esa política por un lado, a limitar el crecimiento de nuestro país, y por otro, a la mal llamada movilidad laboral de nuestros científicos, obligados a tener que coger las maletas y ejercer su profesión en centros de investigación y laboratorios de otros países, donde este conocimiento no es desdeñado sino que se ve como una oportunidad.

Y ésa debería ser la labor de la prensa llamada “seria”: centrar la importancia en el conocimiento científico y evitar el recurso fácil de reproducir titulares facilones para atraer más público, así como dejar de situar al mismo nivel este conocimiento y la falta de evidencia de las pseudociencias. Porque el hecho de que haya políticos incultos científicamente no convierte a los que publican noticias en expertos en ciencia. Dentro del mundo periodístico hay incultos científicamente como los hay en casi todas las profesiones no relacionadas con éste ámbito. Así que espero que el “zasca” a este periodista retome un poco la deontología de que cualquier entrevista, editorial o titular debe de estar tan rigurosamente documentada en fuentes como lo está un artículo sobre la Física de Plasmas.

REFERENCIAS

  1. Boyer Salvador, M.,”Dilema radical en la física: “Einstein, ¿sí o no?”“,El País, 6/10/2011
  2. Boyer Salvador, M.,”Popper y los nuevos filósofos de la ciencia“, El País, 7/11/1984
  3. Delgado, J.,”Boyer defiende la libertad como valor absoluto en el seminario sobre Popper“, El País, 31/07/1991
  4. Justin Trudeau, Wikipedia
  5. Justin Trudeau, Liberal Party Website
  6. Miguel Boyer Salvador, Wikipedia

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: